Los Strokes son la prueba de que no hacen falta grandes músicos virtuosos necesariamente para que un grupo de música triunfe, sino tener y dominar esa pequeña gracia de hacer canciones. Saber enganchar al público a base de melodía no es cosa fácil, aunque estos chicos neoyorquinos hagan que lo parezca.
Con una portada más que sugerente presentaban su 1er disco en Europa y en el resto del mundo, menos en EE.UU., país donde la portada fue sustituida por otra más “moral”, propia con la política del lugar. El disco fue muy aclamado y recibió numerosos premios como reconocimiento, además de listarlo dentro de los mejores 500 discos de la historia del rock muchas listas de revistas y empresas del sector. Sin duda, es uno de los grandes discos debut de entre muchas bandas.
Como veníamos diciendo, sus canciones son realmente sencillas de tocar, muy rítmicas y melódicas, sólo hace falta empezar por el principio con el tema homónimo “Is this it”. Parece una balada pues no usa ningún recurso de distorsión de sonido, y es una de las canciones más tenues del disco. Pero es increíble. Y tan sólo escuchar el sonido del bajo, es escuchar cómo suenan cuatro simples notas muy bien puestas, demostrando que se puede tocar bien el bajo sin necesidad de dominar técnicas más complejas. A este tema le siguen canciones de buen nivel, destacando “Modern age”, “Barely Legal” y el single “Someday”, un tema muy feliz. Además, otros temas como “Last nite”, “Hard to explain” o “New York City cops” (letra modificada por coincidir con los atentados del 11-S) son altamente recomendables, sin tener en cuenta el tema que cierra el disco “Take it or leave it”, otra pieza maestra.
En conjunto, el disco está muy bien trabajado, de manera uniforme, pues todas las canciones, aún sin caer en la repetición, siguen un patrón similar que dota al disco de una total armonía y coherencia. Buenas melodías, convertidas por buenos músicos (que no virtuosos, pero que sí saben poner cada nota en su lugar), perfeccionadas con una gran producción (hay mucho trabajo de estudio, no ya en el disco, sino en el grupo en sí) y un efecto sonoro de voz que alza el trabajo del vocalista Julian Casablancas, que es bueno, pero en directo… discutible (podemos achacarlo al alcohol, si queremos). En definitiva los Strokes son el resultado de un gran trabajo conjunto de distintos miembros, pues, aunque indudablemente el grupo debió iniciarse por la ilusión de tocar en una banda de rock’n’roll, el trabajo de producción e imagen sobre el grupo es excepcional.
Por otro lado la polémica desatado con la portada del disco también forma parte de esta estrategia de imagen, que sin duda fue clave en los inicios de la banda y, siempre acompañada del buen trabajo de los músicos (hace falta insistir), sirvió para despertar expectativas de cara al posible seguimiento de la banda en sus seguidores para discos que tenían que venir. Como decimos, el disco no se queda corto en producción y trabajo de estudio e imagen, pero no por eso se debe desmerecer su contenido. Su único defecto (y cuestionable): es un disco demasiado corto.
Es curioso que las palabras “Is this it” del título no se cierren con un “?”, pues sin él parecen necesitadas de un pequeño detalle que dé el significado conjunto a las mismas. No obstante, tratándose de una pregunta retórica, está claro que no hacía falta ningún signo de interrogación final, pues, escuchando el disco, no había ninguna duda de que no, sin duda, la cosa no acababa ahí. No había suficiente para estos chicos malos de Nueva York que todavía querrían más. No te cansarás de escucharlo.

Escrito por fibor