Publicado el 24 de septiembre de 1991, provocó La Gran Sorpresa (así, en mayúsculas) entre los miembros de la banda, su productor Butch Vig y del sello discográfico Geffen Records, pues en enero de 1992, ya había desbancado el disco Dangerous de Michael Jackson, el Rey del Pop. El hit single “Smells like teen spirit” y su videoclip, resultó uno de los temas más importantes del año y de la década, todavía hoy idolatrados. La prensa especializada se deshizo en elogios y tan sólo la revista Rolling Stone y el diario The Boston Globe se mantuvieron escépticos respecto al disco y al grupo. El tiempo hizo que se retractaran.
Nirvana es una banda de Aberdeen, Washington. La formaron su vocalista y guitarrista Kurt Cobain y su amigo y bajista Krist Novoselic. Firmaron por el sello independiente Sub Pop de Seattle y en 1989 publicaron su primer LP, Bleach con Chad Channing en la batería. El disco tenía un tema que se desmarcaba de la tónica y que sería un éxito, de sonido pop, “About a girl”. En 1990, Channing dejó la banda y fue en un concierto del grupo de hardcore punk, Scream, donde Kurt y Krist se quedaron con la boca abierta al ver a un jovencísimo Dave Grohl tocando la batería con una energía jamás vista. Fue al separarse el grupo Scream que Grohl recordó aquellos dos jóvenes que había conocido en un bolo y decidió llamarlos para desplazarse a Seattle (donde se habían instalado los Nirvana) para tener una audición con ellos. Las piezas encajaron por sí mismas.
Mientras, Cobain era una máquina de componer canciones, influenciado por grupos como R.E.M. y los Pixies, buscando el minimalismo y escribiendo con cierto rencor por la imagen que el sello Sub Pop estaba transmitiendo de su grupo, utilizando Nirvana como la bandera de un nuevo sonido, de un nuevo espíritu, estandarte de las nuevas juventudes. Problemas económicos desestabilizabarían el sello discográfico y Nirvana decidiría abandonar el barco a tiempo, fichando por Geffen Records más adelante, sello que llevaba a bandas que el grupo idolatraba como Sonic Youth.
En la primavera de 1990, tras un sorteo de productores, la banda escogió a Butch Vig, asesorados por el director de Sub Pop y por gustarles el sonido que el productor había conseguido con anteriores discos de otros grupos como Killdozer. “Queremos sonar tan heavy como este disco…”. En abril la banda se trasladó a Wisconsin para grabar.
Muchos de los temas se ultimaron durante la grabación, así como letras de las canciones. Grabaron ocho temas, incluida una versión de “Here she comes now” de la Velvet Underground, hasta que Cobain se quedó afónico durante la grabación del tema “Lithium”.
Pasaron meses sin que el productor tuviera noticias del grupo, tiempo en el que estuvieron sondeando mayores sellos discográficos con las últimas grabaciones. Finalmente, este fue el momento en el que ficharon por Geffen, y no contentos con los productores propuestos por el sello, decidieron traerse a Vig a los estudios de Los Angeles. Con la excitación y el nerviosismo propio de grabar en un gran sello con 65,000$ de presupuesto, la presencia del productor con el que se sentían cómodos ayudaba a estabilizar el ambiente.
Trabajaban de ocho a diez horas diarias durante la grabación, probando con la base musical dos o tres veces de una canción. Si la cosa no marchaba, pasaban a otra. Novoselic y Grohl grababan las pistas de bajo y batería con facilidad pero tenían que insistir más con Cobain, que tenía dificultades con algunos arreglos de guitarra, y sobretodo escribiendo las letras (algunas se terminaban minutos antes de la grabación) y cantándolas. Por el tipo de voz y las palabras que Cobain usaba, el productor decidió crear segundas y terceras pistas de voz en forma de eco para resaltar y ayudar al estado final. Cobain rehusaba esta opción, pero sabiendo que era fan de los Beatles, Vig sólo tuvo que decirle que John Lennon lo hacía en gran cantidad de grabaciones. Según el productor, la actitud de Cobain era siempre dificultosa. Se mostraba estupendo, activo y con iniciativa durante la primera hora de un día de grabación, pero tranquilamente podía cambiar de forma radical para pasar el resto de la sesión sentado en una esquina sin decir nada.
Finalizada la grabación, pasaron a la mezcla de pistas, por la que manejaron varios nombres. Se tenía en mente al mezclador de R.E.M. y otros grupos, pero el temor de Cobain a que el resultado final pareciera propio de uno de estos grupos y no de Nirvana, le llevó a contar con Andy Wallace, mezclador de Slayer.
Al terminar las sesiones, el grupo decidió poner el tema “Endless, nameless” al final de la canción “Something in the way”, pero por algún despiste de Wallace, no se incluyó en las primeras impresiones del disco. Al caer Cobain en el error, llamó a los directivos que rápidamente rectificaron.
Geffen Records confiaba en vender unas 250,000 copias del disco, misma cantidad que había conseguido vender el disco Goo, primero con el sello de los Sonic Youth. Nevermind se agotó rápidamente en el noroeste de EE.UU. y las ventas aumentaron exponencialmente durante los siguientes meses, sobretodo por el creciente éxito del tema “Smells like teen spirit”. Rápidamente se convirtió en disco de oro, premio que no pareció importar a la banda. Según Krist “Sí, está guay… supongo”.
La banda se lanzó de gira por Europa, donde se sorprendieron por la repercusión de Nevermind y de su single. “Smells like teen spirit” sonaba a todas horas en radios y televisiones y las entradas de sus conciertos se agotaban a los pocos días de salir a la venta.
En enero del año siguiente, ya vendían 300,000 copias semanales. “Come as you are”, “Lithium” y “In Bloom” fueron los siguientes singles.
Música
Cobain pretendía que la música de Nevermind sonara a patinadores de costa de ciudad molestados por el grupo Black Flag, precursor del sonido agresivo en los EE.UU. y actuaciones polémicas. Fue un paso más del objetivo musical de Cobain, “unir la melodía y composición de los Beatles con el sonido de Black Sabbath”. La revista Guitar World dijo que la guitarra de Cobain en Nevermind dictó el patrón del sonido de los noventa.
Letras
Grohl afirmó que Cobain le dijo en una ocasión “la música viene primero, después la letra”, y que por eso se enfatizaba tanto la melodía por encima del contenido. El productor Butch Vig contaba que “a menudo no podías dar un sentido a sus letras, sólo flipabas en cómo le gritaba al infierno”. El propio Cobain se quejó respecto al sentido que los periodistas atribuían a sus letras relacionándolas con teorías freudianas, “cuando casi nunca eran capaces de transcribirlas correctamente”. Charles R. Cross, autor de la biografía de Kurt Cobain, anunció que muchas de las letras mostraban resentimiento por la finalización de una relación amorosa de Cobain con Tobi Vail, resentimiento propio de semejante persona emocional como era él.
Disco
El nombre original de Nevermind era Sheep. Cobain propuso este título por su visión de la gente que finalmente compraría el disco, e incluso escribió el falso eslogan “porque tú no lo quieres; porque el resto lo son”. El estrés durante la grabación hizo que Cobain acabara harto de este nombre y finalmente decidió llamarlo Nevermind, “no importa”, que reflejaba su actual postura respecto al título del álbum.
La portada de Nevermind le vino a la mente por un programa de recién nacidos bajo el agua que Cobain vio con Grohl. Tras consultar con bancos fotográficos, el alquiler anual que pedían por los derechos de autor era desmesurado así que mandaron tirar la foto a un fotógrafo. Tras cinco sesiones con niños diferentes, el escogido fue Spencer Elden, el hijo de un amigo del fotógrafo. Geffen Records aceptó la propuesta pero contemplaban la posibilidad de quitar el pene del niño de la imagen. Cobain acordó sólo hacerlo si encima del mismo, en la portada, añadían una pegatina con las palabras “si estás ofendido por esto, debes ser todo un pedófilo en potencia”. Recientemente, se realizó la foto con el mismo niño con su edad actual, 17 años, con la diferencia de que en esta ocasión, Spencer aparecía en bañador.
La contraportada muestra la imagen de un mono sobre un collage hecho por Cobain, con imágenes de ternera de un anuncio comercial, imágenes de la película Inferno de Dante y fotografías de vaginas enfermas.
Nevermind es un disco excelente que merece de largo un especial de extensión del artículo a la hora de hablar sobre él. Y estoy seguro que todos los que hayáis llegado hasta aquí compartís mi opinión. Es El Disco de la generación de los ’90, de todos aquellos músicos y aficionados con empatía por el grunge, que promocionó un sonido único, especial, distinto. Fuerza y rabia, a la vez que ternura, provinente de un ser extremadamente talentoso y sensible. Con pocas nociones musicales, sin necesidad de ser virtuosos del instrumento, Nirvana lograron cambiar el rumbo del rock de los ’90. Lograron crear una etapa más, un nuevo capítulo, con nada que envidiar a épocas anteriores como los ’60 o ’70. Faltan palabras para explicar lo que el disco simboliza. Y es un disco atemporal del que uno no se puede aburrir, así como casi todos los discos de Nirvana, pero sin duda, éste es especial. Sobre todo lo que vino después, ya se sabe. Sobre In Utero y Unplugged in New York, ya habrá tiempo de hablar. Sobre lo que pasó con sus miembros, tras el fin de Nirvana, Novoselic decidió continuar dedicándose a la música, pero a otro nivel, mucho menos ostentoso. Dave Grohl se convirtió en el vocalista y guitarrista de los exitosos Foo Fighters. Sobre Kurt Cobain… no hace falta decir nada más.
Nevermind es un disco [Espacio reservado al adjetivo final que describa mis sentimientos respecto al disco y que todavía no ha sido inventado... hasta entonces, increíble].
Escrito por fibor 
Escrito por fibor 
Escrito por fibor