
No sé qué tendrá la horchata para que cuatro chicos de Nueva York se fijen en ella y le pongan título a una canción (sin desmerecer eh, que a todos nos gusta servidita bien fría), pero sí sé lo que tienen estos cuatro chicos de Nueva York para que desde el CRDO Chufa de Valencia les envíen muestras de auténtica horchata valenciana hasta Los Angeles para que la degusten. Sin embargo, hay quien piensa que la canción hace alusión al Agua de Horchata, una bebida mexicana tradicional… Ahí queda. En cualquier caso, este fin de semana vampírico se hace mucho más fuerte y sediento de sangre con este segundo disco: Contra, título el cual hace alusión al mítico videojuego de los ’80 en MSX2. Y aquí están, con primos y sin ellos, trayendo más frescura y sonidos nuevos a base de reminiscencias tropicales pasadas por sintetizadores que les otorgan un sonido más moderno que presente.
Algo más que suerte hay que tener para con sólo cuatro años como conjunto ya estén encabezando numerosos carteles de los festivales más reconocidos alrededor del mundo. ¿Tal vez talento? E ideas nuevas. Y no vamos a negarlo, una voz cojonuda, enormes melodías, sonidos extremadamente agradables, ritmos bailongos como de ska pasados por un ordenador, hasta un mínimo pasable por alto de reggaeton… Sea quien sea la chica de la portada (motivo por el cual han ido a juzgado), debería estar más que satisfecha de haber sido plasmada en la portada de un LP con 10 cortes de un paladar más que notable. Alejados de lo rudo, de la rabia, de las malas apariencias y del enseñar los dientes, se refugian tras la frescura, alegría, desenfado, y ocasionalmente y en vivo, gafas de pasta. Porque tampoco vamos a negar que este grupo alternativo pueda pertenecer perfectamente a una oleada de modernos sin freno dispuestos a monopolizar todo lo guay. Pero como he comentado recientemente a través de un chat, la calidad viste de muchos colores. Y no por ser estandarte de esta corriente de la cual soy altamente escéptico, hay que desmerecer o restar mérito a lo bueno.
Me gustaría hacer especial mención a la voz cantante. Ezra Koenig, de familia judía, hace gala en ya los dos discos de la banda de un gran abanico de posibilidades con su voz. Y es que lo que podría ser un grupo de modernos, indie alternativo, una banda “de corriente”, un grupo sólo bueno “de estudio”, que pinchara por los cuatro costados en directos, entre otras cosas, por numerosos gallos a la voz, pérdida de registro, afonía y demás… sin duda no lo es ahora. No hay más que echar un vistazo a videos en ese portal que todos conocemos de esta banda en directo, o hasta en acústico (efectivamente, ya hay todo un MTV Unplugged), para darse cuenta que lo que canta este tío, lo canta de verdad, desde el diafragma, las tripas, o desde el corazón… desde donde sea, pero de verdad, y extremadamente bien. También podríamos destacar sus aptitudes como letrista, pero no sería de extrañar si tenemos en cuenta que el tipo escribió y compuso su primera canción con diez años.
Para un escéptico grungero empedernido como servidor, es una banda que entra con un “bueh, algunas canciones están bien, pero no matan”, para evolucionar a un “no están mal, son originales” hasta convertirse en un “joder, son realmente creativos, originales, y porqué no, incluso pegadizos”. Y es que de vez en cuando, al conectar tu mp3, suena una canción que te resulta muy, muy buena, muy placentera, acogedora, como descalzo por la moqueta del salón o recostado en el sofá, de buen humor, del buen rollito (¿puede ser todo esto una canción? Sí, ¡y mucho más!)… y de repente piensas “hostia, ¿y de quién era?” porque te suena pero no caes de dónde, y ahí vas en un momento de curiosidad, miras la pantalla iluminada de tu reproductor, y ¡sorpresa! Los del finde vampírico.
No sé qué pasará en su tercer disco, pero me huele que esta banda ha venido para quedarse, y si sigue evolucionando como lo ha hecho desde su primer homónimo LP con aquel single que incluso he llegado a odiar (a-punk…) pero que tiene algunas otras canciones que ya me llamaron la atención (oxford comma…), puede llegar a ser una banda más importante de lo que ya es ahora. Y no para servidor, sino para revolucionar un panorama musical que en ocasiones parece viciado al estancamiento. Con todo esto y un bizcocho, mojaremos en horchata y merendola pa la saca.