También conocido como “el disco azul”, es el primer disco, homónimo, de Weezer, la banda formada en Los Angeles en 1992. Rivers Cuomo llevó al grupo a publicar su primer disco en 1994 y uno de los más exitosos del cuarteto californiano. Hoy por hoy, “Buddy Holly” sigue siendo una de las canciones del rock alternativo de los ’90 más tatarareada.
El primer concierto de Weezer fue teloneando a la banda de Keanu Reeves, bajista en los Dogstar. Grabaron su primer disco en New York City, en Electric Lady Studios, proceso durante el que cambiaron un miembro para consolidar el grupo: Rivers Cuomo (cantante y guitarrista), Matt Sharp (bajista y corista), Patrick Wilson (baterista y corista) y el nuevo Brian Bell (guitarrista y corista) que sustituía al miembro fundador Jason Cropper. En mayo de 1994 publicaban el disco con la intención de no editar ningún single y esperar a ver los resultados del boca-a-boca. No obstante, al poco de la publicación del album, un DJ de una emisora de radio de Seattle empezó a retransmitir “Undone – The Sweater Song”, y visto la buena respuesta del público en California, terminaron por editar la canción en formato CD-Single. Acto reflejo, realizaron un videoclip sencillo y económico con mucho éxito en la MTV.
El mismo director de su primer video, Spike Jonze, fue el encargado de dirigir el de su segundo single del disco, “Buddy Holly”. Aprovecharon el filón de una popular serie americana cómica de los ‘70, llamada Happy Days para representar una actuación en la cafetería de la serie. Con este segundo videoclip, fueron nominados a numerosos premios MTV y Grammy. Actualmente, el disco debut está certificado como triple platino y el más vendido del grupo en toda su carrera.
Tiempo después, los miembros de la banda afirmaron que sentían mucha impotencia en los inicios del grupo pues se consideraban muy buenos y tocaban a menudo en bares pequeños de Los Angeles, pero la respuesta del público era algo parecido a “largaros de aquí, queremos una banda de grunge”. Sin embargo, tiempo después sus pensamientos se vieron reafirmados con las cifras de ventas de discos, gracias a la promoción de la que al principio carecían y a la retransmisión radiofónica y televisiva de sus primeras canciones. Y toda esta situación se torna paradójica al tener en cuenta que el repertorio era exactamente el mismo, antes, durante y después.
Gran parte de la consolidación de su sonido es debido gracias al juego de voces que se esforzaron en mejorar durante los ensayos, en un principio por la comodidad que sentían que aumentaba cuando todo el peso de la voz cantante no radicaba en un solo individuo. Llegar a esta buena armonía de voces les supuso muchas horas de práctica y ensayo, acentuando el falsetto con el que uno de ellos tenía que cantar una octava por encima de Rivers, la voz principal.
La banda tuvo que recortar su repertorio de quince canciones a diez, las que finalmente entraron en el disco dejando el resto como material de b-sides. Su primera intención era auto-producir el disco pero fue bajo el consejo de Geffen Records que aceptaron grabar con Rick Ocasek como productor, quien les convenció de tocar con las pastillas del puente de sus guitarras en lugar de las graves de mástil.
La mayoría de las canciones están compuestas y escritas por su líder Rivers Cuomo y hablan sobre temas como el accidente de coche de su hermano, el alcoholismo, los amores rotos y los celos.
Tiempo después de su publicación el album recibió las críticas que merecía desde el principio, por ejemplo, los lectores de la revista Rolling Stones lo situaron como el 21º mejor disco de todos los tiempos, y Pitchfork Media lo situó entre los mejores 50 discos de los ’90.
“Uuuuiiiiuuuuu I look just like Buddy Holly, ohh oh…”.