R.E.M. es una banda de rock norteamericana formada en Athens (Georgia) en 1980, cuando Michael Stipe conoció a un dependiente en la tienda de discos de la ciudad, coleccionista de LP’s y guitarrista llamado Peter Buck, con el que tenía gustos musicales en común. Stipe dijo en una ocasión “al parecer, estaba comprando todos los discos que Peter guardaba para él”. Juntos se unieron a Mike Mills y Bill Berry en el bajo y la batería respectivamente, estudiantes de la universidad que ya habían tocado juntos anteriormente. Tocando en distintos pubs ganaron popularidad por la zona rápidamente, creando y propagando un estilo característico basado en los arpegios de guitarra y en la peculiar voz de Stipe. En una época en la que el punk a lo “Ramone” era que lo que estaba de moda, los R.E.M. consiguieron ser igualmente valorados como una banda no comercial sin recurrir a la agresividad musical ni a pintas y actitud insultantes. Así, terminaron por convertirse en la banda modelo de muchas bandas por venir como Nirvana, y estrechamente relacionadas también con Sonic Youth o los Pixies, pues a pesar de la diferencia sonora, el espíritu era el mismo.
Con el cuarteto formado, decidieron trabajar algunas canciones en común pero sin ningún proyecto serio en mente. Stipe puso distintos nombres al grupo, desde “Twisted Kites” hasta “Negro Wives”, pasando por “Cans of Piss”. Finalmente, se decidió por R.E.M. tras una búsqueda arbitraria en el diccionario, siglas referidas a Rapid Eye Movement, dícese de un normal movimiento veloz de los ojos en estado de sueño. El proyecto creció en motivación y los miembros dejaron los estudios para dedicarse plenamente a la banda. Ganaron popularidad en Athens casi instantáneamente y lograron un manager (Jefferson Holt) que los conoció en una actuación y quedó prendido por su talento. En 1980 salieron de gira por los estados del sur, movilizando cada vez a mayores masas y estableciendo un circuito de conciertos de bandas pequeñas en pubs que ningún grupo había establecido todavía, ayudando a abrir camino a muchas bandas emergentes todavía no formadas en la época. En 1981 ya habían grabado su primer single, “Radio Free Europe”, del que editaron mil unidades que se agotaron en seguida. A pesar de la corta distribución, la canción fue elegida entre los diez mejores singles del año por el New York Times.
En mayo de 1982, la banda firmaba con I.R.S. Records, con los que editaron su primer EP, Chronic Town. La revista NME trató el sonido R.E.M. como “un sonido puro, no forzado, natural y fluido”. En diciembre del mismo año ya se encerraban a grabar su primer LP.
Stephen Hague fue el productor elegido por I.R.S. Records para grabar con R.E.M., no obstante, la cosa no acabó de funcionar y tras una sesión en la que repitieron el tema “Catapult” numerosas veces, el baterista Berry acabó desquiciado. En ese momento decidieron pedir al sello que les dejaran grabar con Mitch Easter, el mismo productor con el que registraron el EP. El sello les permitió hacer un día de prueba por lo que la banda se desplazó al norte de California, donde grabaron “Pilgrimage”. Al escuchar la grabación, I.R.S. Records les dejó grabar con Easter y su ayudante Dixon. Así, R.E.M. se instalaron en los Reflection Studios del norte de California a grabar en enero de 1983.
Por el tiempo que ya habían tocado juntos y los numerosos bolos, muchas de las canciones salían bien por sí solas. Además, el grupo acordó buscar un sonido atemporal, alejándose de los clichés del rock como los solos de guitarra y el uso de modernos sintetizadores, muy populares por aquel entonces. Además, Berry insistió en grabar la batería aparte en una habitación insonorizada, práctica muy común en el pasado que ya no se solía realizar. No hubo problema con ninguno de los condicionantes, siendo el mayor contratiempo la necesidad de regrabar la toma de voces de algunas canciones.
En abril de 1983, Murmur vería la luz, llegando al puesto 36 de la Billboard album chart de los EE.UU. A pesar del buen recibimiento y la alta expectativa del disco, no se convirtió en disco de oro hasta 1991. Aún y así, la prensa especializada no se quedó corta en alabanzas en el momento de su publicación, situándolo, en el caso de la revista Rolling Stone, como el mejor disco de 1983, por encima del War de U2, el Thriller de Michael Jackson, o el Synchronicity de The Police. En 1989, la misma revista lo situaría como el 8º mejor album de los ’80 en una lista de 100, y en el 2003, en el puesto 197 de los mejores 500 discos de todos los tiempos.
De lejos es bien sabido que mi simpatía por la revista Rolling Stone no es especialmente agraciada, y a menudo cuestiono su criterio, pero el caso es que Murmur no sólo ha sido elegido en puestos tan honorables de listas interminables de discos por ellos, sino otros medios como la televisión VH1 (que lo situó en el 92º mejor disco de todos los tiempos) o la revista Pitchfork Media (5º mejor album de los ’80) también lo avalan. Murmur es un disco que como ellos mismos pretendían ha acabado convirtiéndose en un disco atemporal. Y así el sonido R.E.M., pues haciendo mías palabras de Iván Ferreiro (precisamente publicadas en la revista Rolling Stone…), “con R.E.M. me pasa como con Radiohead, nunca encontrarás un pastel de mierda dentro de sus discos”.