Una interesante película. Oliver Stone lleva a la pantalla una historia concebida por Quentin Tarantino. La trama es sencilla, una pareja con mucho resentimiento se conocen, se enamoran pues encuentran el uno en el otro la incomprensión que hasta entonces el mundo no les había ofrecido, y deciden cobrarse su venganza indiscriminadamente.
Esta pareja exteriorizada por Woody Harrelson y Juliette Lewis gana presencia en la pantalla por los rostros de los propios actores, en los que sus marcas faciales y sus expresiones podrían encarnar totalmente al mayor psicópata. El primero es un carnicero sin nada a ofrecer, y la segunda, una joven que ha sufrido el abuso en el hogar por su padre y la pasividad por su madre. Al encontrarse a través de un recado cárnico en casa de la chica, Cupido dispara con balas de plata, se enamoran y se enzarzan en una matanza con la familia de la chica muerta. Así, la pareja se une, coge un coche, y se lanza a quilometrear por los EE.UU. La delincuencia no va a cesar con esta aparente libertad y así las autoridades no pararán hasta darles caza. A pesar de esto, los medios ya han conseguido que la pareja tenga su particular masa fanática, cuál grupo de música rock internacional.
La narración de la historia está bien construida, con un alto contenido gore, escenas desagradables y vomitando vísceras y sangre. Aún y así, fuera de este derroche, no hay ningún gran contenido intelectual. El mensaje es claro: una ridiculización de la sensatez americana en la que los reality show hacen de la mayor de las crudezas un bien para el pueblo a favor de sus ingresos. La banalización de la especie humana en la que se quitan vidas sin mediar palabra y a cambio sus autores se llevan un aplauso por el buen hacer de su trabajo.
Al parecer, el propio Tarantino se mostró a disgusto del resultado final de la obra, y viéndola, sorprende que su dirección sea propia de Oliver Stone. No obstante, a nivel audiovisual, la película tiene mucho ritmo, pues es un no cesar de secuencias parpadeantes, luces y colores que atraen en un ambiente oscuro. Un gran montaje que refuerza el estado final de la historia, la cual a medida que avanza, mejora, pues con la aparición del equipo de televisión y su presentador y periodista en la entrevista y motín en la cárcel, la calidad del contenido mejora, y más todavía con la moraleja final sobre éste que no se va a desvelar.
La película es un disparo a ciegas con una gran banda sonora que se lleva por delante a más de mil vidas convertido en un spot publicitario. Crea controversia y debate pues buena cantidad de la crítica se ha mostrado siempre inflexible y negativa frente a esta película, no obstante, se ha llevado más de un premio en reconocidos festivales. Si la tomamos como película de entretenimiento, si te gusta el gore, debe serlo, y quizá incluso buena, pues más o menos tiene momentos entrañables, de buen gusto e interesantes (un matrimonio de sangre, o un lado shamánico con la aparición de un indio nativo americano), no obstante, si no te gusta este género, resultará un film deplorable. Si en cambio, se interpreta por su contenido entre líneas y el mensaje que se pretende transmitir, la crítica es dura, pero debería no dejar indiferente a nadie y dar que pensar a más de uno.
Una historia épica de una pareja que se quiere hace mezclar sangre y violencia con amor ciego y romanticismo; un palo de madera en busca de leña que al agarrarlo se desvela en una serpiente dispuesta a morder. Y es que no se le puede pedir a la serpiente que sea madera, pues esa no es su condición natural.
